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DATO | LA IMPOTENCIA DE SENTIR QUE NADIE CREE EN VOS ANTE UN CASO DE VIOLENCIA

La vivencia de una víctima de violencia de género contada en primera persona, en una declaración atravesada por la emoción en el contexto de un debate. La mujer relató el hecho que fue llevado a juicio y otras situaciones que protagonizó con su ex pareja. También contó cómo se sintió cada vez que buscaba ayuda, en una comunidad pequeña, en la que sentía que nadie le creía lo que estaba viviendo.

La fiscal María Bottini llevó a juicio un hecho ocurrido en abril de 2018, un sábado a la 1:30 de la madrugada. La mujer fue junto a una amiga a un comercio a comprar cigarrillos. El local estaba cerrado y al retirarse del lugar se topó con su ex pareja, Luis Fabián Barría. Según la Fiscalía, Barría sacó un cuchillo, se lo apoyó en la panza, la empujo contra la pared, le exigió la entrega del teléfono celular, y mientras hacía esto, le quitó el celular que ella llevaba en un bolsillo. El empujón hizo que la joven golpeara una escápula contra la pared, produciéndose un hematoma.

Bottini sostiene que hubo muchas situaciones violentas en la relación de pareja y que estas cesaron recién cuando se produjo la intervención judicial.

La defensora Valeria Ponce, reconoció ese encuentro pero negó las circunstancias expuestas por la fiscal. Dijo que su defendido y la víctima tuvieron una discusión verbal, un forcejeo, que se cayó el celular y el imputado, como él se lo había regalado, al verlo en el suelo y a ella en estado de intoxicación alcohólica, lo tomó para evitar que alguien se lo robe. Por eso, según la defensa, al día siguiente lo entregó al juzgado de paz, allí se enteró que había una denuncia contra él. Añadió que probará que Barría no empleó violencia ni usó cuchillo para quitarle el celular. También negó que la hubiera amenazado a ella y a la amiga.

Este miércoles prestó declaración la víctima, luego de resolverse que la declaración sería sin la presencia del imputado en la sala, aunque este pudo seguir el testimonio a través de un sistema de audio desde una sala contigua. La joven relató la impotencia vivida cada vez que buscaba ayuda. Sentía que nadie creía en su palabra.

En qué consiste el círculo de la violencia de género

La violencia de género toma la dinámica de un círculo o espiral. Hay fases que se suceden y se repiten, normalmente intensificándose la violencia desplegada luego de la acumulación de tensión. Las mujeres sumidas en relaciones violentas sienten que no pueden salir del círculo. Esa sensación es producida por el discurso y las acciones del agresor.

El primer paso para salir es realizar la denuncia. El lugar ideal para formularla es la Comisaría de la Mujer, pero también puede hacerse en la Comisaría común o en el Juzgado de Paz. Ante un episodio de violencia, llamar inmediatamente al 101.

Las fases del círculo de la violencia son las de acumulación de tensión, explosión violencia y manipulación afectiva, conocida también como “luna de miel”. Mientras la mujer inmersa en el círculo de la violencia, no logra salir, cortar con ese círculo, no ceder ante la manipulación afectiva, volverá a darse una nueva fase de acumulación de tensión y otra de explosión, las que cada vez se tornarán más violentas.

La violencia de género es la que se ejerce sobre la mujer, por su condición femenina. Se manifiesta como violencia física cuando es dirigida al cuerpo de la mujer, generándole dolor, daño o riesgo de daño y cualquier otro tipo de agresión física. La violencia psicológica es aquella que causa daño emocional y está dirigida a disminuir la autoestima de la víctima, busca degradar o controlar las acciones de la mujer a través de amenazas, acoso, humillación, manipulación y/o aislamiento de sus círculos afectivos.

La violencia sexual se produce cuando es vulnerado el derecho de la mujer a decidir voluntariamente acerca de su vida sexual o reproductiva. La violencia económica, pretende disminuir los recursos económicos o patrimoniales de la mujer. En tanto que la violencia simbólica es la que se ejerce a través de mensajes estereotipados que transmiten dominación, desigualdad y discriminación y que toman como natural la subordinación de la mujer en la sociedad.

La violencia de género es resultante de la cultura machista y se produce en distintos ámbitos: en el hogar, en el ámbito institucional, en el trabajo, a través de los medios de comunicación, en el ámbito de la salud sexual y reproductiva y también obstétrica.

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